
Mucho antes de que la Difunta Correa se convirtiera en uno de los santuarios más visitados de la Argentina, la prestigiosa revista Caras y Caretas publicó, en 1927, un artículo del escritor sanjuanino Juan Rómulo Fernández dedicado a la leyenda y al paraje de Vallecito.
El texto constituye uno de los primeros relatos periodísticos de circulación nacional sobre la Difunta Correa. En sus páginas describe cómo era el santuario hace casi un siglo: una cruz, una alcancía para las promesas, un pequeño nicho para las velas y la profunda devoción de arrieros y viajeros que mantenían viva la historia.
Juan Rómulo Fernández (1884-1969) fue uno de los intelectuales sanjuaninos más destacados de su época. Periodista y escritor, colaboró en medios como La Prensa, Caras y Caretas, Nosotros y Plus Ultra, además de publicar numerosas obras dedicadas a la historia y la identidad cuyana. Tres años después, en 1930, incorporó este mismo relato a su libro Serranía (Descripciones y relatos cuyanos), convirtiéndolo en una referencia obligada para quienes estudian los orígenes del culto.
La publicación estuvo ilustrada por Arístides Rechain (1888-1962), uno de los pioneros de la historieta argentina y reconocido caricaturista e ilustrador de revistas como Caras y Caretas, Billiken, Plus Ultra y Atlántida. Sus dibujos muestran la sencillez del antiguo santuario y constituyen uno de los primeros registros gráficos de Vallecito difundidos a nivel nacional.
En La Meca Vallecito analizamos este documento, su contexto histórico y el aporte que realizó a la difusión de la Difunta Correa en todo el país.
A continuación compartimos el artículo original publicado por Caras y Caretas en 1927, una pieza documental fundamental para comprender la historia del santuario.

